martes, 13 de febrero de 2018

RECUERDO EL MIEDO.

Recuerdo el miedo, recuerdo la angustia de soñar como mataban a mi madre, noche tras noche, recuerdo la ansiedad de la falta de esperanza en los días que me tenían esclava por que era pequeña y no podía huir, y aunque no lo hubiera sido, nunca hubiera abandonado a mi madre, su sufrimiento era el mío y el de mis hermanos. 
Recuerdo que descubrí escribir cuándo recién llegó la escritura a mis habilidades, siendo el placer de mi desahogo, siendo lo que permitía la respiración con dificultad de mi mente, deseaba que el tiempo pasara con cada confesión a un papel en blanco, y con cada lamento, dentro de una cárcel que me había tocado vivir, deseando hacerme mayor para huir.
Recuerdo el miedo cuándo abría la puerta, sus pasos, y el olor a tabaco que impregnaba cada rincón de la casa. Ese trayecto entre la puerta y el salón su guarida. 
Recuerdo hacerme pis de miedo con solo oír su voz.
Era una persona atormentada, y sus temores se convertían en ira contra lo que yo más quería mi madre. 
Cada episodio de ira lo tengo en mi retina, clavado a fuego, y desmitificado el dolor con los años, a base de  superación , fuerza y coraje de la que no solo quiere sobrevivir si no que también busca la felicidad e  intenta almacenarlo sin protagonismo, o por lo menos sin el que ha tenido durante tantos años y a mermado el placer de vivir desde  la confianza.
Una fractura emocional que no puedes gritar, encerranda en ti misma un dolor a puerta cerrada, por que hace cuarenta años, el maltrato era normal y no se denunciaba, el abuso era normal y no se denunciaba todo por vergüenza de que te estuviera pasando a ti.
Hoy seguimos sufriendo, me leo el país y veo que la justicia no está al orden, que la mujer sigue siendo castigada, que los hijos siguen siendo castigados, y que las emociones no importan, por que entorpecen cualquier decisión. la impregnan de una verdad inherente al ser humano que duele, que produce vasoconstricción esa que vivimos con el silencio y las malas sentencias. Y punto ese punto que me hace no ser asertiva en estas cuestiones.

domingo, 11 de febrero de 2018

DÍA DE COLE Y CARNAVAL.

La pesadilla comienza cuándo los niños traen la bolsa con plásticos y un manual de como sacar de ahí un disfraz, nada fácil, hay que pegar o coser dobladillos, sacar patrones de camisetas, vestidos o pantalones, luego hay que pegar los estampados encima, un trabajo que se hace muy antipático cuando se junta con trabajo fuera de casa, compras, comida, cenas, y otros labores, si además es más de un hijo, te puede pasar lo peor que mezcles las instrucciones y que lleven los disfraces cambiados con el respectivo disgusto del niño y el ridículo ante todas esas madres que lo han hecho perfecto e incluso las hay que lo llevan a una modista para que les quede exacto y les compensa pagar antes de meterse en ese dilema. Al final para que cuando salga el niño tires el disfraz a la basura, no dejan de ser unas bolsas de basura.
llega el viernes, prepara a los niños para un día de locura, tienen que llevar el disfraz y suele pasar que algo se olvide. Sales de trabajar a las 2,30 y a las 3,30 empieza el carnaval del cole. Llegas del trabajo a menos cuarto y nada más entrar por la puerta suena el teléfono, es la directora del cole de la niña, se le ha olvidado las mallas. Llueve a todo llover, y desde tu casa al cole atasco, todos los padres van al carnaval, también abuelos, tíos, y vecinos. ¡Un caos!. Coges un atasco, callejeas con el coche y aparcas a tomar viento, vas sin comer, a todo correr. llegas a portería y allí está tu hija con los ojos hinchados de llorar por que no tenía las mallas. Se las das y te da un beso mientras te dice que no me vaya que va a empezar en 15 minutos y que me quede. 
Me voy al pabellón donde van a actuar, está a tope, consigo ponerme en cuarta fila, estoy cansada, tengo hambre, pero allí estoy con el móvil preparado por si consigo hacerle alguna foto.
Empieza el acontecimiento, no veo nada. Casualmente estoy mal colocada, recibo un whatsapp de que ven a mi hija en la otra esquina, imposible llegar allí. elevo el móvil e intento hacer una foto a ver si pillo alguna cabeza que sea la de ella, pero nada. 
Me he tragado los bailes desde primero de infantil a sexto de secundaria y no he visto a mi hija, he hecho fotos a todos los niños que he visto menos a la mía.
De fondo en la mayoría de las coreografías música de reggaetón, muy pedagógico. 
Por fin termina, busco a la niña y me pregunta que si la he visto bailar, claro le respondo.
Gracias al paso del tiempo sé que es el último carnaval y el último esfuerzo de este tipo. Hubo un año que tuve a cuatro en el acontecimiento, pero ya están en secundaria y no entran en la lista de este festival.
Esta pesadilla solo tiene sentido cuándo ves la carita de satisfacción de la niña por haber participado.


POR QUE ESE NIÑO ME DUELE.

POR QUE ESE NIÑO ME DUELE, SIN COMAS Y CON MAYÚSCULAS, y no me reconforta que la presidenta de Andalucía Susana Diaz diga que van hacer todo lo posible por esclarecer los hechos, ¿Que me estás contando?, los hechos son claros, dentro de un colegio, ¡valga me Dios!, no en un trayecto inhóspito de la selva negra han violado a un niño, ¡9 años!, en los aseos de un sitio seguro, donde los alumnos reciben formación, disciplina y recursos para salir a la sociedad a resolver problemas y no a darlos. 
POR QUE ESE NIÑO ME DUELE, SIN COMAS Y CON MAYÚSCULAS, esos chavales han JODIDO la vida de un casi bebé, lo han llenado de heridas sangrantes que tendremos que ayudar a cicatrizar con mucha terapia, con muchas palabras, con muchas promesas que le ayuden a ser un superviviente, y quizás algún día pueda lograr ser alguien feliz, después de muchísimo esfuerzo. 
POR QUE ESE NIÑO ME DUELE SIN COMAS Y CON MAYÚSCULAS, esos chavales tienen que pagar el delito y no la víctima, a la víctima no se le puede obligar a ver a sus malhechores cerca, ni que compartan espacio con él, y tienen que ser ellos también los que reciban castigo y terapia por lo que han hecho, por que el miedo y la desconfianza la han sembrado en más de un centenar de menores que preferirán aguantarse sus necesidades antes de pisar un aseo del centro. 
POR QUE ESE NIÑO ME DUELE SIN COMAS Y CON MAYÚSCULAS, hay que volcarse con él y con todo el entorno salpicado por esa acción sin escrúpulos que no ha sido individual si no en grupo y que tiene muchos referentes de volverse a repetir, ya que los violadores son de los delincuentes más reincidentes que existen. 
La sociedad tiene la obligación de defender a muerte lo más vulnerable que tenemos que son nuestros hijos, da igual que sean de nuestros vecinos o los de otra comunidad, los niños son nuestro legado, y es responsabilidad de todos y todos tenemos que responder ante la injusticia y la barbarie que ha sufrido este niño de 9 años. 
POR QUE ESE NIÑO ME DUELE SIN COMAS Y CONO MAYÚSCULAS, dejemos de delegar y esperar que se haga justicia cuando lo único que se sufre es injusticia, utilicemos la palabra para defendernos y decir les a los responsables que no se está haciendo nada, que cuarenta días es lo máximo que se puede echar a un alumno del colegio, ¿y luego que?...ahora si que pongo una frase que utilizan mucho mis alumnos. ¿estamos locos? y yo añado y somos unos insensatos.


viernes, 9 de febrero de 2018

¿LA EDUCACIÓN?

La educación del siglo XIX para unos alumnos del siglo XXI
Soy profesora, quizás no la típica por su trayectoria, una alumna de malos resultados académicos, mala estudiante, retraída, poco sociable, que no comulgaba con lo que hacía el resto de sus compañeros, y que soñaba a diario con que se inundaba el camino al colegio, que iba sin zapatos y se despertaba sudando,por que no quería ir al cole.
Ahora estoy aquí al otro lado y disfruto con mis alumnos planteándome mis clases para que vengan ilusionados a ellas, rompiendo con  cualquier estereotipos o rol que les pueda condicionar. intentando fortalecer su autoestima, como base de cualquier recurso para afrontar su vida con éxito.
Cada alumno viene con una realidad muy distinta al otro, sus respuestas distan  mucho de ser iguales, por ello no se les debe uniformar, ni exigir lo mismo a todos por igual. Otorgar confianza revierte de modo positivo en sus aprendizajes, ya que la seguridad les permite responder con confianza. Esto da lugar a perder el miedo a participar, a hablar en clase, le quitan poder  al fracaso para considerarlo como una peldaño más para conseguir sus fines, que de ninguna manera pueden estar sujetos a plazos estrictos ya que su no cumplimiento  perjudica la apreciación sobre sus capacidades. 
El sistema educativo actual es extraordinariamente competitivo, calificaciones por todo, pruebas objetivas, y procesos de enseñanza aprendizajes para todos igual. Eso es caótico, solo alienta al abandono, al fracaso, la desinterés. El poder y no querer por no poder, por que por mucho que haya un potencial y una inteligencia si la emoción no quiere no hay nada que hacer, no obtendremos buenos resultados, solo alimentamos el descorazonamiento por el saber y aprender.
Cuando una mujer está embarazada y sale de cuentas en una fecha determinada, ¿Cuántos nacimientos cumplen con dicha estimación? solo un 4 o 5% de los bebes nacen en dichas fechas, estos han elegido nacer ese día por sus circunstancias concretas inherentes a su gestación. Entonces como puede ser que  a partir del nacimiento no respetemos esas diferencias y lo que hacemos es uniformar todo lo que rodea la vida de un  niño. Cuando tiene que andar, cuando comer papilla, cuándo debe reír.
 De hecho los padres salen a veces pálidos y preocupados del pediatra cuando el niño por talla, peso no está dentro del percentil.
O cuándo les hace la encuesta sobre si se ríe, gatea, anda en el periodo de tiempo que se considera normal.
 Han entrado en la competición de la crianza, de su formación, en una sociedad donde lo único que importa es la productividad a base de sobresalir o quedar por encima de.
los niños tienen unos objetivos a conseguir en cada etapa educativa, y se les coloca etiquetas según su rendimiento, esto va sumando en un remolque que cuando llega a la adolescencia pesa tanto que no puede con él. Educados en lo que no consiguen, así en primero de primaria si no leen el primer mes, te lo mandan a refuerzo y si en tercero no escribe bien con lápiz ,le van dando el bolígrafo a todos pero al marginado de tu hijo  y a otros como él, no para que sepa lo torpe que es y que vaya acumulando motivos para no quererse en la vida, para no apreciarse, y para que cada vez sea capaz de hacer menos cosas. así llegan a secundaria y literalmente te dicen yo esto no lo podré hacer nunca, soy incapaz de, o soy penosa en esto, soy manca cogiendo el balón  un etc de incompetencias que se han otorgado por que les han definido en su entorno.

 Todavía recuerdo a profesores que me dijeron que yo iba a ser una madre estupenda pero que no serviría  para estudiar en la universidad, ahora les recuerdo que estudié en el nocturno el bachillerato, aprobé dos veces la selectividad, una para subir nota, entré en la carrera que quería, la estudié sin dificultad, aprobé unas oposiciones y soy funcionaria de carrera, pero además soy madre de cuatro hijos y creo que no lo hago mal. Seguro que lo podría haber hecho mejor si no me hubieran intentado convencer de lo contrario, pero aquí estoy como muchas otras para romper con tabúes de profesores que utilizaron sus métodos para recortar capacidades, autoestima, y confianza para podar un futuro del que se apoderaron en ese mismo instante.
Se meten en el mismo saco escolar a niños y niñas que nacieron con diferencia de hasta un año, 12 meses, que incluye un curso escolar, y se les evalúa del mismo modo, siendo un handicap en muchos casos esa diferencia de meses para los que nacieron a finales de año en la adquisición de habilidades por el diferente ritmo de maduración del sistema nervioso.
Los niños están sobre estimulados con la informática, la imagen, móviles, redes...clases particulares, actividades extra escolares, conservatorio, actividades deportivas, viven en un ambiente terriblemente selectivo, hay muchas maneras de decirle a un padre que  quite a su hijo de este o el otro deporte sencillamente dejando le en el banquillo, y de decirle que su hijo es torpe suspendiendo le las matemáticas, así les oyes decir mi hijo no es muy inteligente pero creativo un rato, yo pertenecía a ese grupo.
Todo ello promueve que los casos de  bloqueos  en los exámenes y ataques de ansiedad entre niños y adolescentes sean cada vez más frecuentes. También están aumentando trastornos de conducta como el acoso , los suicidios, violencia hacia compañeros y profesores, enfermedades relacionadas con los trastornos de la alimentación...
Las escuelas y sobre todo los institutos de educación secundaria son como una cárcel.  Desde el edificio en sí, el color verde escuela que también lo tienen los hospitales, el timbre que marca los cambios de cada clase, que como un toque de queda anuncia el principio y el final de los tiempos que marcan cada una de las materia. Los recreos, donde algunos lo pasan solos como un suplicio cuando llega y entonces recurren en muchos casos a irse a la biblioteca , allí siempre te puedes cobijar si no es lo tuyo el fútbol, y que no quede constancia de tu tremenda soledad, por lo menos allí hay un profesor y estás más vigilado.


En las aulas los alumnos normalmente se sientan en mesas y sillas estándares, tampoco contemplan las diferencias físicas, seis horas sentado en una silla y mesa escolar cuándo eres alto con respecto a tus compañeros puede crear muchos problemas de actitud postural y de atención.
Las filas son de a uno, con lo que no se fomenta el trabajo en equipo, que es lo que promueven las empresas, con los actuales coaching para motivar a sus empleados y fomentar la colaboración. Con esta forma de trabajo se mejora el rendimiento de todo el grupo.
Los alumnos pasan cada día seis horas sentados a excepción de los días que tienen Educación Física, que son solo dos horas a la semana. Seis horas con apenas cinco minutos de descanso en la que cada profesor explica su materia y exige las tareas. Cuándo terminan van a casa comen, clases particulares de aquello que no entienden, escuela de idiomas, deportes, tareas, y todo eso lo combinan con una atención continua a las redes sociales de las que tienen una dependencia increíble, alimentando frágil autoestima con los me gusta virtuales.
Los profesores de Mates, lengua, Física y Química  para muchos las materias importantes, en general fueron en su día los empollones de la clase y no consideran otra opción que la  de cumplir con los objetivos de cada nivel  o si no coger otro itinerario, ¡lo tuyo no son las matemáticas!, desterrando todas aquellas carreras que se relacionan con esa o la otra materia en tu vida, y aunque tengas vocación para enfermería no quieres enfrentarte de nuevo al monstruo que te desanimó de 
 tus expectativas profesionales. Todos recordamos algún profesor que sentenció de algún modo nuestro futuro.
Muchos de los docentes de secundaria  incluida yo sacamos un curso irrisorio  de formación pedagógica llamado por entonces CAP, hoy no se llama así si no un máster en educación que te habilita para poder acceder al sistema de selección de profesores, que dura un año y que cuesta cerca de 3000 euros.
 La profesión más importante del mundo no tiene educación emocional en España, tampoco incluyen pruebas psicológicas,y esto escapa de la lógica, nuestros hijos pueden estar en manos de incompetentes, o sencillamente que no hayan elegido esta profesión por pura vocación si no por otros intereses lo que permite
 que sencillamente no se involucren en la enseñanza únicamente para vomitar el contenido del que son especialistas. Los profesores son modelos de actuación y de eso es de lo que realmente aprenden los chavales. 
Los gobernantes no ayudan, ya que cada cambio político lleva inherente un cambio de casi todos los miembros de una consejería, además de el vaivén de leyes sumando y anulando cosas a la anterior, una locura que solo consigue que vivamos en pleno desorden e inestabilidad.
La plantillas de profesores son muy inestables en algunos centros, tenemos profesores desplazados, que después de luchar por una definitiva y dársela, los echan del centro quitando horas al departamento de su materia, y pasando a deambular cada año por un centro, así no hay quien emprenda un proyecto. Los profesores interinos dan clases a veces durante años hasta que aprueban la plaza, y en ese momento le inspeccionan la praxis, un poco absurdo.
Esta sociedad va a ritmo vertiginoso en avances tecnológicos, no cabe duda que el futuro de muchas profesiones está en manos de las máquinas, pero lo único que nos va a hacer insustituibles son las emociones, ser capaz de empatizar, desarrollar asertividad, capacidad de trabajar en equipo, colaborar, y unificar fuerzas, habilidades, inteligencias múltiples para la excelencia y eso solo se hace con cariño. Nunca desde la política por eso el primero que se tiene que poner las pilas es el ministerio de educación.
Antes de finalizar quiero rendir homenaje a todos esos buenos profesores que existen, que se han jubilado y que siguen trabajando motivados por lo que mejor saben hacer dar clase a un grupo de alumnos olvidándose del timbre, y consiguiendo que muchos lo tengan en sus mentes por todo lo que recibieron de ellos, entre sus enseñanzas también el amor y el cariño.



sábado, 3 de febrero de 2018

ALUNA

ALUNA, tiene los ojos tristes, muy tristes le están tomando declaración en una comisaria de Zaragoza, tiene 17 años, viene de Nigeria, sus padres están allí, fue raptada de su poblado mientras recogía madera con tan solo 10 años, ha sido violada, vejada, aterrorizada a base de golpes, ha estado en condiciones de severa desnutrición, y no sabe llorar no se acuerda cuándo fue la última vez que le salieron lágrimas, no sabe que es la libertad, mientras habla mantiene tranquilidad, serenidad. Se coge las manos con suavidad, y mira a los ojos, está acostumbrada a ver el terror y ha conseguido solaparse con él, su mirada es profunda, triste, y no se observa ni un ápice de rebeldía en ella.
Su historia es larga a pesar de su corta edad, después de salir de Nigeria con sus raptores, estuvo en varios países hasta acabar en España, podría escribir muchos libros, pero quiere olvidar como lo hace cada una de sus compatriotas cuando son vejadas y violadas, se lavan y borran cualquier prueba de dicho delito por que la sociedad tolera, por que la sociedad calla. Por que tanto los terroristas, como el ejército, y el comité civil realizan estas prácticas con toda la normalidad del mundo en su país. Usan a las niñas como depredadores, la arrastran hasta matarlas psicológicamente y anularlas, solo han de recordar su nombre, Y si como Aluna tiene la suerte de caer en España, será para prostituirse y sufrir un abuso de cinco estrellas, por que aquí tiene agua, luz y gas. No las obligarán a casarse con un terrorista, a protagonizar un ataque suicida, y si sufren golpes de cualquier índole tienen seguridad social, y quizás con suerte si la llevan mal herida denunciarán, pero eso sería mucho pedir, lo lógico es que no vaya y así no descubran a la mafia que hay detrás.
Que sigan habiendo Putis de carretera, dentro de esos locales de luces de Neón hay niñas con DNI falso, que se someten con normalidad a los monstruos que pagan por deshacerse un ratín de sus frustraciones, complejos, carencias infantiles, traumas de cualquier índole.
Ellas vinieron engañadas al paraíso y  son distribuidas por todos los países de la Europa moderna, y entre otros España, donde son pasto de un ganado prioritariamente español, que son incapaces de empatizar con ellas. Y volvemos a lo mismo como la sociedad nigeriana la española también calla. ¿Y si fueran nuestras hijas?.
Aluna, quizás ahora sea libre, pero le seguirá siempre su sombra, de la que será muy difícil que se deshaga, que aunque sin grilletes se vea exclavizada por todas sus experiencias, como el elefante del circo que aún siendo mucho más grande que la estaca a la que estaba atado no podía escaparse, lo hizo,  cuando era pequeño lo de intentar escaparse y al ver que no podía dejó de intentarlo.
¿Quizás sea demasiado tarde?...


jueves, 1 de febrero de 2018

EL CUENTO DE PUIGDEMONT.

Érase una vez un niño mimado y caprichoso, se le juntaba todo, además era muy muy ambicioso en sus deseos. Un día fue a unos grandes almacenes con su familia y al pasar por el departamento de juguetes, agarró el juego de mesa de la independencia y pidió a sus padres que se lo comprase, los padres le dijeron que no, que ya le habían comprado muchos y su voracidad no tenía límites, así que no, no y no. Entonces el niño Puigdemont se enfadó se agarró fuerte al juego y echó a correr tan rápido que desapareció entre la gente, se metió debajo de una mesa de ordenador de unos de los departamentos de hogar. Se agarró tan fuerte que hundió todas las esquinas del juego de mesa de la independencia incluso se hizo marcas en los brazos, sería difícil reparar la caja, estaba muy dañada.
La familia le gritaba que donde estaba, preguntaban a las gentes con las que se cruzaban que si alguien lo había visto, por megafonia describían al  niño, moreno, pelo casco y gafas. 
El encargado del centro  hizo de mediador entre los padres y el niño, ya que sabían que se había escondido, ¡sal !decía una y otra vez, me llamo Roger, ¡sal!, que te regalo el juego, que yo te apoyo. Pero el niño nada, ni se movía, sabía que se la jugaba.
Pasaron horas, el niño vio que con su actitud no conseguiría nada por que eran sus padres los que tenían que confirmar sus deseos, y en la familia existían unas reglas, unos principios. 
Al final  el niño puigdemont soltó el juego y salió llorando, los padres le dijeron una y otra vez que eso no se hacía y que ahora su actitud tendría consecuencias, entre otras estar castigado en el cuarto una buena temporada. Así el niño rebelde aprendió a asumir las normas, las reglas familiares y no volver a actuar al servicio de su capricho. 

MAGIA.

Nació prematura, a penas pesaba 300 gramos,  algo anti natura, inviable hace una década, una fuerte patada agresiva y monstruosa la expulsó de su morada.
 Una fuerte sirena, su madre ingresó con una  hemorragia. En urgencias a la carrera las llevaron al quirófano, rápidamente anestesia para el dolor psicológico ese que solo se va un rato, pero que vuelve y vuelve durante toda tu vida, el dolor que sufría Estela prometía quedarse para siempre, pasara lo que pasara. 
Después de una cesárea sin promesas, sin esperanza, el feto se convirtió en neonato, era una niña, nació muy arrugada, diminuta, cuando el ginecólogo la agarró con sus manos, le recordó cuando hacía prácticas en la facultad con pequeñas ratas que cogían con los cinco dedos, pero con la emoción de que esta vez era un ser humano, increíblemente pequeña. La vieron preciosa, una heroína, a pesar de sus pesares, su corazón latía fuerte y rápido, parecía no querer perderse la vida, parecía querer proteger a su madre, parecía sacar una fuerza sobrehumana y sobrenatural de tan solo 280 gramos. 
corrieron para protegerla, meterla en la incubadora, no dio tiempo a más, una carrera que solo dependía de sus ganas de luchar y de vivir.
María tan solo 23 años pertenecía al nuevo grupo de enfermeras incorporadas en la última remesa de contratos laborales en el hospital, no podía evitar la emoción de quien intenta controlar sus miedos, pero se le escapa, una eclosión de dopanina y noradrenalina que seguro le iba a pasar factura, quizás por la falta de hábito en ver aquello que no se espera, para lo que no se está preparada, pero que la vida trae sorpresas que uno no se espera. Aquella tarde  entró a trabajar con una hermosa sonrisa, que hacía brillar sus preciosos ojos azules, esos que ahora no podían dejar de llorar, temiendo que fuera un indicio de falta de profesionalidad. 
Cuándo el médico le paso a la niña sintió un peso ligero pero el calor de un cuerpo que se ha abierto a la vida, sintió mucha fuerza y aprendió de ella, un cuerpecito que ya daba lecciones de vida. 
Dicen los que están en las unidades de neonatos prematuros, que es increíble la fuerza que tienen las niñas para salir adelante, para luchar, para romper con todas las predicciones, armarse de coraje y  comerse el mundo, generalmente de la mano de la madre, un tándem que promete acabar con el calvario del maltrato social que sufre la mujer, tratada desde la igualdad y no desde la diferencia. 
Y es un tanto por ciento real, son más las niñas prematuras que sobreviven en estas condiciones de lucha por la vida.
Con extremo cuidado metieron a la niña en la incubadora y la llevaron al box. María la miraba con admiración, fue un flechazo la quiso desde el primer momento que la vio, todas las enfermeras la cuidaban con cariño, pero María metía todos los días horas sin mirar el reloj, no iba a dejar que se cansara de luchar y necesitaba darle tiempo a su madre Estela para que se pusiera fuerte y le transmitiera el amor desbordante de una madre, una fuerza que sin duda le ayudaría en la dura batalla de la vida, cuando todo se tuerce desde antes del principio.
Llegó el momento, tres días después Estela estaba preparada para conocer a su hija, llevaba desde las cinco de la mañana sin pegar ojo, en su mente solo estaba su niña.
 La policía había ido a verla y tomar le declaración, tranquilizarla, el mal tratador estaba a disposición judicial, imputado por un doble tentado de homicidio.

A las 12 y en una silla de ruedas la recogió un celador que la llevó a la unidad de neonatos, allí la recibió María, le cogió de las manos, y le dijo que era preciosa, una luchadora, que no se asustase, era pequeña, muy pequeña pero su corazón bombeaba como el de una guerrera fuerte y osada que se enfrenta a un difícil combate.
Estela se acercó a la incubadora, abrazó el cristal, la miró con los ojos llenos de lágrimas de emoción, miedo, curiosidad, admiración, alegría y tristeza, un revoltijo que no lograba controlar. Quería abrazarla, arrullarla en su pecho, besar la, tocarla y cogerla pero tenía que esperar. El tiempo debía de correr a su favor y dejarla vivir. A partir de ahora cada instante superado sería un triunfo y no quedaba otra que aprender en cada latido, cada momento, cada avance, cada uno de los gramos ganados y cada  una de sus caca era un paso para la vida.
Los padres de otros neonatos tenían curiosidad, algunos intentaban mirar cuando pasaban por el box y la puerta se quedaba entreabierta, suspiraban incrédulos de lo que veían pero eso les daba esperanzas, sus hijos eran prematuros en su mayoría con seis meses de gestación, les fortalecía ver un ser tan pequeño, diminuto, un milagro que hasta ese instante era evidente, pero que nadie cuerdo pondría la mano en el fuego de que sobreviviera.
Cuando iban a ver a sus hijos los veían grandes y les daba mucha esperanza de vida.
María coincidía muchos días con Estela y se hicieron amigas, mientras tanto todo el personal que trabajaba en prematuros tenía fotos de la niña, y habían decidido filmar cada uno de sus días de vida, para que si salía de allí no se le olvidara nunca lo fuerte que había sido, y que su proeza , su fortaleza de vida había ayudado a todo un hospital a no dudar de la esperanza, a no dudar del milagro, a no dudar de la magia. 
Así le puso Estela, Magia, la niña de su vida y la de todo un hospital que inaudito asistió al mejor curso de formación de sus existencias, sobre educación emocional.
Magia se marchó del hospital con su madre 130 días después de su nacimiento, fuerte como un roble, con una sabiduría y un saber estar que rompió todos los protocolos del hospital. Entre vítores, globos y serpentinas despidieron a una gran heroína, a  la que habían querido y mimado como si les fuera la vida en ello.
Bienvenida a la vida Magia.