miércoles, 25 de abril de 2018

UN PAÍS DE GALLOS

 A pesar de la noticia de ayer, de que este país está más poblado de mujeres que de hombres, siguen ellos en mayor número en altos cargos políticos y empresariales, la brecha salarial no puede reducirse por que esta sustenta el poder del macho en una sociedad de gallos que codicia más dinero, camuflando una realidad tétrica en una serie de protocolos de todo tipo que dejan en evidencia la falta de humanidad que sufrimos. Un país de gallos donde se quiere parecer a costa de no ser, de no defender, de no atender, de no recibir con garantías a los que vienen con el corazón roto, de no atender a los ancianos y darles unos últimos años como joyas de una sociedad que han defendido y que han sustentado durante todos los años en los que han sido productivos, ahora ya no, y por esos son desterrados en residencias muy costosas en las que reciben atención programada y en las que los espacios de espera entre acto y acto se eternizan en el silencio de lo inútil, de lo castigado por ser viejo, por no producir, y esos corazones mueren sin la ilusión por vivir cada segundo de sus vidas, desterrados en guarderías de viejos cuya finalidad es la muerte más o menos inminentes, y donde hay muy poquita ilusión en las miradas que los cuidan, en las miradas que los acompañan, nadie los contempla, solo los atienden por que el protocolo se lleva a rajatabla y de un sitio a otro sin tregua hay que cumplir los horarios, pastillas, periódico, descanso. Al día siguiente los más conscientes asistirán a la ausencia de algún o alguna compi que sucumbió a la muerte, y así día tras día, esto es ocuparse de los viejos de nuestra sociedad, así tenemos la conciencia tranquila, están atendidos, pero la pregunta ¿ es suficiente?.

Y podemos enumerar problemas sociales que nos deshumanizan, miramos al frente arrastrando una política basura que llena de hedor todo lo que nos rodea, la inmigración y el asilo en nuestro país, la pobreza de las familias españolas, la falta de atención a los débiles en todos los ámbitos. 
Todo por un intentar parecer a costa de un no ser, pero todo lo que se hace para parecer queda descubierto por que el dolor duele, no se recicla, y deja residuos muy difíciles de limpiar.
Un país de gallos llenos de condecoraciones que cada vez los hacen más inútiles en la gestión y política de este país.


lunes, 23 de abril de 2018

DETRÁS DE LA HUIDA.

Si pudiera rebobinar  tu sufrimiento, deshacer las llagas de tu aliento. 
Quizás me volvería loca si te pudiera volver a ver sonreír de nuevo.
Sin pensar en esa cuerda que cogiste para desaparecer.
Volver a correr contigo de la mano  sin separarme de tu olor,
¿porqué lo hiciste sin soltar el terror que te perseguía,
me mata la sin razón, ¿porqué no lo compartiste?
Ahora no puedo sonreír sin tu sonrisa.
Ahora no puedo ver, sin tus ojos no hay luz.
Tu ventana no volverá a abrirse, ¡cuanto podrías haber gritado,
para que te escuchara!
¿Y ahora que hago yo?
nueve meses esperando verte y una eternidad para no poder olvidarte.
Me dejaste caminando sin rumbo, ciega por el dolor,
con un alma rota hecha añicos, andaré por inercia en mi infierno,
hasta que el viento, la lluvia y los truenos me devuelvan la consciencia  del camino. 
 Tendré que volver a recomponerme, 
tendré que volver a andar, pero sin tu susurro de vida nada se parecerá a la ilusión que tenía por verte a mi lado.
¿Para qué gritar si no puedo?. ¿Para qué llorar si no puedo?, ¿para qué vivir si no puedo respirar?. 
¿Para qué si tu aire ya no está?, si tus ojos no me miran para acariciarme, si tu aliento voló al viento para dejarme atrás, sin ganas de cruzar un puente hacia ningún lugar.
Miraré al cielo para ver tus gotas caer, para llenarme de ti, y poder deshacer el desaliento del viento, ese que roza mi piel, quizás lo sienta como aquellos besos pequeñitos, que se marcaron en mis entrañas. y me dijeron un mamá te quiero que sonó suave, profundo, como un eco que retumbó dentro, desestabilizando cada uno de los fragmentos de un cuerpo desolado sin tu calor de enero. Abriré los brazos, gritaré para dentro que te soñaré cada instante, cada segundo, cada momento.


miércoles, 21 de marzo de 2018

EN LA CUMBRE.

Si entre dos mares hay algún puerto para recibirte. Si en el fondo de un gran mar puedo hallarte.
No dudaría en salir a buscarte, en esperarte. En fondear cualquier agua para hidratarme de ti.
Por que sé que estás, no sé en que lugar. Tu esencia llega hasta mi, aunque es ciega.
Quizás algún día te encuentre en una hermosa nube, escondido entre su bruma.
Estarás de pié, bien erguido y contemplando  un firmamento gigantesco, donde las casualidades existen y de pronto todo vibrará con una energía increíble. Algo que te sucede y te lleva a la cumbre más alta,  desde donde no te podrás bajar en mucho tiempo,  y todo desde allí será más intenso, más emocionante.  La lluvia jarreará, el sol quemará, la niebla te engullirá y el viento te zarandeará y sacudirá con fuerza. Todo visto desde arriba, desde la cima. El momento álgido te hará olvidar que la pendiente fue dura de subir y que todo pasará, pero nada ni nadie te robará el momento de disfrutar y  ver volar tan cerca a los pájaros.


lunes, 12 de marzo de 2018

NADANDO ENTRE NUBES.

Gabriel, solo ocho añitos y ya te has visto en una historia de terror. ¡que sonrisa tan bonita!, esa alegría es de que el tiempo que has vivido has sido muy feliz y has hecho feliz a todo tu alrededor.
Ahora nadaras entre las nubes con tu sonrisa bonita con esos ojos inocentes y esas manitas que apenas han podido agarrar la vida precipitándose hacia la muerte.
Tu inocencia a unido a todas las gentes de un país indignado con tu muerte, por injusta, por cruel, por frustrante.
 Hemos visto en ti a nuestro niño y tus padres nos han transmitido el dolor y nos lo han inyectado en vena. Ayer desde que nos dieron la noticia descansamos de la incertidumbre, pero se nos apagó la luz de la esperanza, esa luz que tanto imploramos que no se apagase nunca, nos invadió el agujero negro, ese donde gritamos tu nombre perdiéndose entre las ondas de un espacio sin retorno.
Ayer nos robaron las ganas de vivir, la ilusión de tu sonrisa, la ingenuidad de tu mirada. Teníamos ganas de verte jugar y de verte crecer. 
Solo nos queda mirar al cielo y saber que estas nadando en un mar de nubes, sonriendo, empujando al sol para que salga en la mirada de tus padres que tanto te quieren y en la mirada de las gentes de un país que desde ayer a las dos de la tarde miran a media asta, y sienten como una losa tu marcha. 

domingo, 11 de marzo de 2018

LA BURBUJA DE JORGE.


Cuándo era pequeño, nadie sabía donde estaba, pero él se iba a su cuarto, allí pasaba horas y más horas, a veces mirando al techo blanco imaginando historias, otras dibujaba, escuchaba la música que más le gustaba y muchas, muchas veces se quedaba embobado mirando por su ventana observando las nubes. A veces eran monstruos que comían peces, otras dragones que defendían castillos, perros que huían aterrados por un enorme elefante. Las escenas cambiaban continuamente y las miraba fijamente como se desvanecían delante de sus pequeños ojos, dejando pasar a otras para que tomaran protagonismo. Allí se pasaba horas, en su burbuja, en su concha de tortuga, era como meter la cabeza dentro del cuerpo para soñar.
A Jorge le costó mucho saber quien era, sabía que era pequeño, y sus ojos a pesar de no llevar mucho tiempo abiertos, observaba todo y lo analizaba como si fueran ojos maduros con la profundidad y la quietud de un viejo. 
A Jorge no le costó darse cuenta que su interior no coincidía con las expectativas de su familia, y eso hizo que creciese con una burbuja cada vez más grande, con una concha que aumentaba cada vez más para que pudiera meter su cabeza sin dificultad en su interior. 
Así se fue refugiando en él cada vez que lo necesitaba, después de ir al cole e incluso cuando estaba en él, cuándo habían discusiones en su casa y no entendía nada de por que ocurrían tan habitualmente.
Pasó el tiempo y se hizo un ¿hombre?. El así lo creía pero su entorno no lo veía tan claro, poco a poco fue reduciendo sus problemas de identidad, pero su espacio interno seguía creciendo, así se convirtió en una persona muy creativa, tolerante, solidaria, generosa...
Jorge, consiguió saber quien era, aunque también sabía que nunca fue lo que esperaban de él, y después de muchas lágrimas, tristeza, estremecimiento, consiguió aceptarlo, y perdonar a aquellas personas que no le ayudaron en el camino del yo.
Es un hombre de éxito profesional, y de éxito interno siempre tiene ese espacio para abrazarse, por que nadie lo hace como él con ese respeto de conocerse y de haber sufrido hasta llegar aquí.
Nadie le ha comprendido como se comprende él, ya que guarda sus secretos más profundos, un espacio que le ha permitido dar siempre la cara a pesar de las circunstancias.
Quizás el niño pensante no haya salido nunca de la burbuja y  su  yo adulto ha aprendido a escucharle y a defender le fuera en ese espacio social en el que ahora triunfa. 
Piensa que la vida sin ese niño, sería muy triste no podría ver las nubes pasar pensando que son castillos en el aire defendidos por enormes dragones. Por eso cada vez que sale de su burbuja la echa de menos y vuelve para compartirse, soñarse y escucharse.

viernes, 9 de marzo de 2018

GABRIEL.

No veo ninguna tortura más cruel para nadie que la de no saber dónde esta su hijo, preguntarte que le ha pasado, si esta vivo o muerto, si esta sufriendo, imaginar sus ojos, su mirada, cómo se sentirá, si estará en silencio o gritará. Esa agonía monstruosa que sienten esos padres, que no tiene consuelo, que te hace luchar cada segundo para saber dónde esta, y la necesidad de verle sano y salvo. 
No hay nada peor que eso, cualquier tortura es preferible a eso, todos los que hemos perdido a alguno de nuestros hijos durante unos minutos o quizás durante horas, hemos creído morirnos, hemos andado desconcertados, llorado desesperados y no podríamos imaginar que esa situación se prolongase sin reconocernos muertos, pero a las pruebas nos remitimos que se sobrevive y si no que se lo pregunten a esos padres que han muerto en vida cuando sus hijos desaparecieron, y que luchan cada día por vivir perdonándose por tantas cosas, quizás no haberse podido despedir de sus hijos, y soñando que se levantarán por la mañana y los despertarán para ir al cole o al instituto. 
No veo ninguna tortura más cruel para nadie que la de no saber dónde esta su hijo.

jueves, 8 de marzo de 2018

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

EN ESPARTA, la educación se basaba en la superación de uno mismo y la disciplina daba eficacia a este sistema. Los espartanos eran educados para ser valerosos en la batalla, tenían sentimientos refinados, honraban a sus mayores,sabios de los que aprendían todas las experiencias que les enseñaban. Amaban a sus madres, con una intensidad conmovedora.
A la pregunta de por qué la mujer espartana era la única que gobernaba a sus hombres, la contestación era clara somos las únicas que alumbramos hombres. La espartana se sentía digna e indispensable de modo natural.
La mujer espartana ejercitaba su cuerpo, las competiciones eran mixtas, ningún espartano se avergonzó nunca de ser vencido por una mujer.
Según los espartanos de una mujer sana, y fuerte nacían niños fuertes.
En nuestra sociedad y la del resto de los países vivimos en desigualdad, no conseguimos que nos respeten. Las mujeres hemos convivido con una rivalidad entre nosotras que no nos ha dejado avanzar, no nos ha ayudado nuestro compañero el hombre, y ahora no nos ayuda la sociedad en general, entre otras cosas la publicidad que nos exige estar más que perfectas, todo o casi todo va dirigido a nosotras, como hacer que el mundo se rinda a nuestros pies a través de un físico increíble.
Nos hemos criticado muchas veces, nos hemos prejuzgado, y hemos justificado actitudes machistas por la manera de vestir, o la manera de ser, terrible. Nosotras también hemos crecido con una educación machista, insolidaria y abusiva. Nos han condicionado desde pequeñas, para gustar a los hombres. Mi madre dice mujer compuesta quita al hombre de otra puerta, hija, no te dejes nunca que tu marido te dejará, así lo hice nunca me dejé y mi marido me dejó.
Cada ablación, cada violación, cada sometimiento, cada muerte, cada brecha física, emocional, salarial nos ha unido. ha sido un pequeño basta ya, que ahora ha sumado fuerzas, energía del mundo entero, una revolución justa, para que nos valoren, para que nos quieran, para que nos consideren, para que nos den el lugar que merecemos en este mundo todavía de hombres.
Algunos dicen que deberíamos estar contentas de no tener la situación de la mujer en Africa, Asia, o América latina. Esos no se conocen el refrán de mal de muchos consuelo de tontos, ese mal me salpica como mujer. 
Por eso nuestra lucha debe ser la lucha de todos, por que todos somos igual de importantes para encontrar el respeto a la igualdad desde la diferencia.
Cuándo doy clase de Educación física hay alumnas que se retuercen con los síntomas de la regla, y no pueden hacer ejercicio, y es así. A los chavales les dolerá la cabeza o los testículos y ese día no harán ejercicio pero nunca será por la regla, así que me parece fatal quitarle importancia a una dolencia que existe y que en muchos casos te merma.
La sociedad debe ser tajante ante toda actitud machista o de abuso. Aprendamos de los Espartanos y Espartanas y demos a la mujer la valía que realmente tiene.
Esto es una pequeña gran revolución, la mujer va a apoyarse,, ahora ya ha dejado de ser rival, para acabar con la desigualdad.