sábado, 21 de marzo de 2020

TE SOÑÉ.


Te he visto en mis sueños, dormías profundamente, tan relajado, tan tranquilo.
Apoyé mi cabeza suavemente en tu pecho, para escuchar tus latidos.
Resbalaron las lágrimas de mis ojos, sobre tu camiseta, me encontraba tan feliz.
Pensaba si no era yo la que dormía, si no era un sueño lo que veía.
Pero tu aliento y tus latidos eran de verdad.
Entrelacé tus manos con mis dedos y sentí como me relajaba, cerrándose me los ojos,
creo que me quedé profundamente dormida.
Al despertar, no estabas. Te busqué por todos los rincones de la casa.
No podía creer que solo hubieras sido un sueño. ¡ no puede ser!... eras tan tan real.
Pero te soñé...solo te soñé.
No sentí dolor ni tristeza, solo agradecimiento por que estuvieras ahí, aunque solo fuera
un momento, disfrutando de ti, notando tus latidos. ¡era tan real!.
Se que los sueños se cumplen, solo hay que saber esperar, y...
visualizarte cada noche como ayer, todos los días de mi vida.
Todos los días de todas mis vidas, hasta que no te sueñe y aparezcas en mis despertares.

STAY HOME

El mundo, mundo ...es.
A ritmo loco y enmarañado
lleno de ruido, de luces, 
de imágenes, de prisas, 
de ratos acelerados.

En un pis pás, el mundo se ha parado
Un virus nos ha colapsado.

Hay que meterse en casa.
El mundo se convierte en un cuadrado,
donde el espacio y el tiempo
 cobran un nuevo significado.

Dónde las miradas se valoran,
y también los abrazos.
¿Dónde quedan las quedadas,
las cervezas y los dados?

Ahora toca la familia.
Recuperar la complicidad,
jugar con los niños.
Cantar con los vecinos de al lado.

Gritar a la libertad.
Dejar escapar al miedo.
Sonreír al presente,
refrescando nuestras mentes.

Imaginar cientos de nubes
cuándo miras al tejado.
Salir al porche a ver la luna
y el cielo estrellado.

Correr por los pasillos,
creando un bosque alado
lleno de bonitos cipreses,
de limoneros y jazmines dorados.

Aquí en casa nos plantamos,
abonando el amor, la bondad, 
y la solidaridad que tanto añorábamos, 
y ahora tanto necesitamos.

martes, 17 de marzo de 2020

LA EDUCACIÓN, UN PROYECTO DE TODOS

HOY, si nos hicieran a los españoles un examen sobre coronavirus para el informe Pisa, lo petábamos. Daría igual la edad, todos sacaríamos un hermoso diez. 
La preocupación nos ha motivado a aprender tanto, a invertir tanto tiempo en este virus, además en tan poco tiempo que es increíble con la maestría que se habla de él. Hasta los niños pequeños controlan una enfermedad compleja, como lo es cualquier virus. 
TODO el mundo se ha puesto las pilas en todas las asignaturas que aportan sobre el COVID-19.
Estadística: número de infectados/muertos.
Geografía e Historia: China país de origen del virus, Italia y resto de países contagiados. Aprendemos ubicación y demografía.
Lengua: conceptos sobre la enfermedad, expresión...
Matemáticas: proporciones del contagio.
Educación Física: planificar una tabla de ejercicios en casa. Juegos con la familia.
Biología: sistema inmunitario, afección a nivel celular de COVID-19.
Inglés: noticias procedentes de Estados Unidos sobre la vacuna del coronavirus.
Economía: cómo vamos hacer para que el país remonte todas las perdidas producidas por esta enfermedad.
Filosofía: el pensamiento, la muerte, la soledad....
Psicología: como gestionar las emociones, el miedo, el pensamiento rumiante, los traumas, la angustia.
Artes Plásticas: hermosos dibujos de un virus que se muestra  bello en los trazos de los niños y en las fotografías de la ciencia.
Religión: los beneficios de tener fe y creer en Dios. 
Tecnología: la que nos salva de tanta introspección y nos permite investigar y bailar con el resto del mundo.
Se me olvidara alguna pero todas son un compendio de interdisciplinariedad que necesita cualquier buen proyecto.
Todo el país para vencer al virus, todos con un solo propósito, todos remando a favor de un objetivo
todos motivados por la superación ante el COVI-19.
Quizás el coronavirus nos enseñe tanto como nos quite, y nos haga ver que para mejorar la educación tenemos que trabajar como ahora unidos, motivados, y por medio de proyectos que consigan hacer que nuestros alumnos sean los seres más seguros, bondadosos, altruistas, disciplinados, curiosos y excelentes que este mundo necesita para cambiar.


domingo, 15 de marzo de 2020

CONECTADOS

TODOS conectados contra un virus, algo minúsculo, imperceptible a las miradas rutinarias del día a día. Nada nos podía hacer pensar que esto pudiera pasar. Estaba demasiado lejos para venir aquí, eso pensaron muchos, parece que la vida en otros lugares vale menos. Nuestro mundo parecía protegernos. Empezaron con las bromas sobre el corona virus, sin darle más transcendencia, de lejos todo  se vuelve más llevadero, ¡mientras no me toque a mi!. Nos hemos acostumbrado al telediario, a vivir las desgracias de lejos. Estamos conectados tanto que no tardó en llegar, desconcierto, nervios, incredulidad, irresponsabilidad, chistes y más chistes, pero ya está aquí, nos está tocando el aislamiento, el silencio del dolor de los que están cerca y están viviendo las consecuencias más crudas de algo que no debería haber mutado, no era predecible. ¿Que hay en esta vida predecible?
Ahora quizás nos damos cuenta de que lo más insospechado puede aparecer, de un día para otro, de un momento a otro y todo cambia.
Quizás sea el momento de pensar en vivir de otra manera, de concebir el respeto a todos, de conectarnos para todo, trabajo, amor, educación, respeto, solidaridad, creatividad, expansión, bondad, belleza, receptividad, abundancia. Conectarnos para cambiar un mundo que no cumple con la unión de fuerzas para sumar, si no con el individualismo para restar. Buscar la cooperación en todas las ideas que construyen, en ayudarnos y no competir entre nosotros, en buscarnos a nosotros mismos para reunirnos con todos y cada uno de los seres humanos con los que convivimos, adentrarnos en un jardín de diversidad.
Quizás los aplausos y las iniciativas que realizamos desde nuestras casas, desde nuestras ventanas nos digan que no sobra ninguna palmada, que nos necesitamos, que juntos busquemos todas las soluciones a un mundo lleno de lamentos y de dolor producidos por un virus peor que el corona virus, la violencia del ser humano en todas sus facetas.

jueves, 12 de marzo de 2020

HOLA....ESTÁS AHÍ...?

Ahora que no puedo soñar, veo tus lágrimas caer.
Ahora que disfruto del ahora, veo tu disconformidad.
Tu mente se niega al ahora y busca el después...
en cada rincón del pensamiento.
Gritando al desconcierto de lo cierto, de lo inminente.
Salir fuera, ahora es ya como estar dentro.
Nadie busca a nadie, nadie confía en nadie,
nadie cree que alguien pueda necesitarle, dar la mano,
escuchar el aliento, gesticular los labios.
Ahora que el mundo se paraliza contra algo minúsculo,
que va minando más de miedo que de ninguna otra emoción.
Ahora que se agotan las voces y se enriquecen los silencios.
Aumentan los vacíos.
 Vacíos circulan los trenes y vuelan los aviones,
 vacías las celebraciones sociales.
llenos los hogares de juegos, de risotadas, de carcajadas. 
Esperando que todo pase y llegue de nuevo un aire limpio,
que podamos respirar, de acercarnos y palparnos, de 
abrazarnos sin más.
 De llamarnos y de poder quedar, 
de contarnos mil experiencias, anécdotas.
 De vivir con la claridad
de un pensamiento creativo, despejado universal. 
Conectarnos por la salud y no por la enfermedad.

viernes, 6 de marzo de 2020

DE MADRUGADA

Eran las cinco de la mañana, todo estaba oscuro y tranquilo, una paz que solo da la noche. De la que avisa el atardecer, bajando el volumen de los sentidos, despejando con serenidad y calma.
La noche es conquistadora, es envolvente, es magnética. Una telaraña de ensoñaciones, de cierre a lo perceptivo y de apertura al interior. Las voces que por el día aparecen camufladas por el ensordecedor y disparatado ritmo del universo, calla a partir del golpe de queda de la luna. Cuándo el sol cierra los ojos para mirar a otros, para abrazar otras ciudades, la luna sale sigilosa entre la densidad de un firmamento a veces estrellado, otras no. Otras la intuimos. 
La luna nos mece y acuna para que cerremos los ojos y abramos nuestro subconsciente dejando escapar un cúmulo de pensamientos, ideas, intentando ordenar algo oculto que nos dirige sin darnos cuenta.
A esa hora, las cinco el mundo calla para dejarnos adentrarnos en la búsqueda de la realidad, desenmascarando los programas que intentan definir nuestra existencia. Entonces siendo conscientes de esa realidad, nos empoderamos y nos autodirigimos a nuestra propia conquista. 
Desalentamos a  los pensamientos rumiadores que nos acechan, dejándolos marchar. batiendo las ventanas, aireando nuestra mente, cambiamos todo aquello que nos bloquea y no nos deja alcanzar el sosiego, la quietud, la templanza, la cordialidad.
Así a través de este recorrido, me encuentro, me cultivo, me apasiono por ser una arqueóloga de mi interior. amando y respetando cada rincón de mi existencia. Sin juzgarlo, solo amándolo y reconociendo que soy un ser divino... como todos los que poblamos este mundo.
¿Sabes que eres un ser divino?...Sí, lo eres.

domingo, 1 de marzo de 2020

CHISPEANTE

Como si todo fuera un todo genial,
como si mi alma fuera tu alma también.
Escucho tus latidos universales junto a los míos,
suspiro de felicidad, reconociendo te a mi lado.

No hay ventanas en el aquí y ahora,
no hay muros que nos separen, no los veo.
No hay tierra que nada deba calmar, ni llanto
ni gritos de soledad.

Estamos juntos, juntas. Estamos unidos.
en el aire, en el no tiempo, no espacio, no cuerpo.
Siento que sentimos juntas, juntos, acariciando 
la fuerza vital, esa que no destruye solo alimenta. 

No estamos solos, solo estamos juntos, sin límites.
El amor está en el aire y en todos los lugares y 
en todo lo que no es lugar, siento que pertenezco 
a lo que fluye sin cesar, a lo que se expande sin fraguar.

Plenitud de fuerza vital, esa que renace al otro lado 
y en todos lados y en ningún lugar, por que no hay 
espacios, ni tiempo ni cuerpo donde habitar.
Solo un universo, multiuniverso en el que no estar.
Solo ser, solo ser, solo ser, sin permanecer ni querer
quedarse.