domingo, 21 de mayo de 2017

LOS 10 KILOMETROS




Hace unas dos fines de semanas se celebró en Torrelavega los 10 km y hoy se ha celebrado en Santander. Después de participar en las dos, la de Torre estaba mejor organizada, a pesar de que no era campeonato de España como la de Santander . El recorrido distinto en las dos pero bonito en las dos ciudades, claro está que Santander tiene toda la costa, pero el de Torrelavega pasaba por zonas de la ciudad muy emblemáticas y al cambiar más de escenario, el recorrido se hacía muy ameno. En Santander había tanta gente que colocándote al final de la cola para la salida, tardé unos dos minutos en pasar por la meta para iniciar el recorrido.
Los jardines de Pereda se convirtieron en un meadero de machos atletas, aquí la corredora se tuvo que gastar dos euros en un botellín de agua para orinar. Esto es como lo de rascarse los huevos, privilegio de los hombres, a pesar de la publicidad que va dirigida a nuestra zona genital, pero al mear lo mismo, ¿os imagináis las señoras agachadas meando en los jardines de Pereda antes de correr?, no quiero ni pensar lo que nos dirían.
Otra de las cosas que me llamó la atención es que al llegar a la meta, no había agua, solo coca cola,  colacao, cerveza y de comer mucha fruta, pero ¿Cómo puede ser que en una prueba de 10 kilómetros no haya agua al llegar a meta?, muy fácil lo que hay es porque se publicita y el agua aunque sea lo más conveniente no da lugar como en un juicio, el año que viene igual nos ponen lejía.
Cuando empecé a correr aluciné con la cantidad de gente que había por todos lados, y lo curioso es cuando adelanté a una señora de 800 años, debía haber muerto y resucitado varias veces, corría de lado con una escoliosis bestial, y tengo que reconocer que  me costó adelantarla, cuando pasé por su lado, le dije que era increíble como corría, espectacular, con todo ese carro de años encima.

Después me adelantaron tres señoras de las que por fisionomía no parecerían que corren mucho, de gran envergadura es decir fuertes, eso minó mi autoestima, porque no tuve fuelle para adelantarlas aunque no las perdí de vista, pero no me explicaba porque corrían más que yo, creo que nunca lo entenderé, será como los temas que tratan en cuarto milenio. En fin está claro que las apariencias engañan, aunque pensé varias veces si no habrían atajado por algún lado. Vaya que me he picado con las señoras y está claro que me han ganado, y lo llevo fatal, tengo todo el día de hoy para superarlo.
Habrá que esperar a los próximos 10 kilómetros, y asumir que los años no te permiten ir al ritmo de hace 10, pero eso es algo que no queda más remedio que aceptar.


miércoles, 17 de mayo de 2017

LA LLUVIA



Caminaré bajo la lluvia de las palabras
me mojaré del contenido delas frases,
correré cuándo la fuerza de las letras, 
me duelan.
Cuándo se marquen y dejen huellas 
en mi piel, 
pararé para disfrutar del hermoso arcoiris
y no esperaré a que vuelva a llover. 
Dejaré que me sorprenda la tormenta de nuevo,
así no condicionará mis pasos, 
ni mi destino.
Por que después de la lluvia y la tormenta,
siempre llega la calma, el sosiego y la tranquilidad.


martes, 16 de mayo de 2017

MACARENA



Macarena había crecido en una barriada .Su madre era una prestigiosa uróloga, siempre tenía a muchos hombres en la sala de espera. A Macarena le llamaba la atención las caras de esos hombres, era una cara triste, nerviosa, de insatisfacción, pero cuándo salía de la consulta que costaba 60 euros, los hombres salían con otra cara, era de felicidad, de satisfacción, de tranquilidad. El dolor más común que traían era un enorme dolor de huevos. Mamá era una gran médico se lo quitaba enseguida, y nunca le reveló sus técnicas médicas. Al principio cuando era pequeña, cobraba su madre, pero cuándo Macarena cumplió los 10 años, por las tardes cobraba ella, y  su madre era tan buena que los señores se iban sin receta. 
10 años después, allí estaba Macarena, después de unos estudios llenos de fracasos y sin ninguna titulación heredó la de su madre, neuróloga. Ejercía en la casa de campo de Madrid, llevaba bata de médico, su madre le bordó lo de uróloga, y había heredado el talento de su madre, sin recursos técnicos conseguía quitar el dolor de huevos de manera tan efectiva como su progenitora. Todas las tardes a partir de las seis se cogía el bus para la casa de campo y allí ejercía hasta las 11. Por la mañana seguía cobrando las consultas de su madre, iban antiguos clientes, que enamorados de sus antiguas técnicas le habían jurado fidelidad a su gracia de saber hacer. 
Esa tarde hacía viento y Macarena se puso la bata un poco humeda, ya que la había lavado el día anterior y la lluvia no había dejado que se secase del todo. Debajo un pequeño tanga y no llevaba sujetador, tenía un pecho altivo y prepotente como la mayoría de chicas de su edad, tan solo 21 año recién cumplidos, se solía colocar debajo de un sauce llorón que la protegía de la lluvia y colocandose debajo de sus hojas le daba un aspecto salvaje. 
Cada día hacía un mínimo de tres o cuatro clientes, ya que llamaba la atención su cuerpo espigado y su larga melena morena, era como la típica mujer sureña española, sus andares eran espectaculares, en cada paso sus nalgas se movían como dos perfectos satélites que sacaban a cualquier ojo de sus órbitas.
Ricardo, era psicólogo investigador del departamento de educación emocional de la universidad complutense, estaba en un proyecto de investigación que llamaron las princesas de la calle, tenían 1500 euros de subvención para llevar el estudio acabo cada uno de los cinco del equipo investigador, y su estudio trataba de concluir sobre la experiencia de chicas que hacen la calle y pasan un día como una mujer independiente, querida y cultivando ese día su autoestima bajo situaciones de éxito. 
llevaba ya cuatro días y le quedaba el último, se marchó a la casa de campo y cuando llegó al sauce paró el coche, le llamo la atención Macarena, tan hermosa y con esa bata de uróloga, le comentó que quería sus servicios durante un día y después de una pequeña negociación llegaron a un acuerdo y Macarena se montó en el coche. 
Ricardo fué muy pero muy educado, le introdujo en el tema de su trabajo, la llevó a Zara, y Macarena  eligió  un precioso vestido, unos maravillosos zapatos y un echarpe de ganchillo, Ricardo lo pagó, y se marcharon al parking, Ricardo la miraba con admiración, por que era una verdadera belleza, y ahora su apariencia podría destinarse a cualquier profesión de prestigio. Se montaron en el coche y Ricardo la llevó a tomar una cerveza a una terraza de la Castellana, allí hablaron de todo, de la madre de Macarena, de su profesión de prestigio, de como hacía feliz a esos hombres, y les quitaba el dolor de huevos. A Ricardo le enternecía su mirada y su inocencia, era un cuerpo utilizado para ganar dinero y para desahogo de los hombres, pero era fiel a su juventud y a su ternura de piel y de mente. 
Fueron a un hotel de cinco estrellas, ella se díó un yacuzzi mientras el la miraba con ojos dulces, cenaron en la habitación y por supuesto no tuvieron sexo, por que se trataba de tratarla como una princesa, como cualquier mujer se merece y de saber cuales serían las repercusiones cuando su memoria recordase aquella experiencia. Durmieron en camas separadas, ella le besó en la mejilla y le dió las gracias antes de acostarse mirando las preciosas vistas del hotel. 
Al día siguiente desayunaron juntos, dieron un paseo por el Retiro, montaron en barca, y comieron en el Vip de la calle Serrano, tomaron café en la plaza del sol. 
Macarena se había desnudado como nunca, realmente con él se quedó en pelota picada, le contó toda su vida, se sintió arropada, querida, mimada, felíz. 
A las seis, el puso el coche en dirección a la casa de campo, y ella con lágrimas en los ojos y los billetes cobrados en la mano, le dijo déjame en la facultad de medicina, quiero saber que tengo que hacer para ser médico de verdad, no quiero ser uróloga. 
Macarena estudió, sacó la ESO, el Bachillerato y se licenció en medicina con 35 años, y Ricardo triunfó con su equipo de investigación, demostró que las personas cuando conocen el éxito, los mimos y los abrazos, aprende a quererse y busca mejorar su vida. Ricardo le dió alas.




lunes, 15 de mayo de 2017

¡¡¡PACO!!!



- ¡Paco!, ¿Cuántas veces te he dicho que vengas?, a tu madre siempre se le hace caso, ya sabes que yo quiero lo mejor para ti, ¿quien te quiere a ti?, tu madre, siempre tu madre. Paco tenía solo 5 años y ya quería ser policía nacional, fruncía el ceño cada vez que veía alguna injusticia. En el cole le llamaban el justiciero, y le tomaban el pelo por que era demasiado responsable y repelente. Así que prometió seguir de cerca a sus opresores, y no perdonarles ni una sola falta de adultos. 
A los treinta, ya era policía, se había metido en la cultura del músculo y el deporte, era un hombre muy guapo y con un cuerpo muy esbelto,  económicamente independiente, pero su independencia era cero cuando oía gritar a su madre: ¡ Pacooooo!, con la que vivía en un piso céntrico de Torrelavega, Cantabria. 
Ya a sus 47 años, seguía con mami, y sus noviazgos no llegaron a casamiento, por que ninguna se parecía a Conchi, nadie cocinaba el conejo como mamá, ¿no se que era?, pero era la única que sabía especiar las carnes de esa manera. Así que pasó de polluelo a pollazo pero sin abandonar el nido.
Tenía el turno de noche, así que controlaba mucho del ambiente nocturno en su ciudad, los chavales que hacían botellón, los que animados por la falta de autoestima y de ser ellos mismos, terminaban en coma etílico, las cuarentonas divorciadas que salían a desfogar después de años de opresión, buscando el polvo que las hiciera viajar a un todo incluido, y los tiburones, esos hombres que tenían ensayado el pirópo y la frase más cutre para enganchar a alguna ciega de alma y pobre de quererse.
Paco se había fijado hace tiempo en Irene, una mujer preciosa divorciada y con dos hijos que vivía en el cuarto, un piso más abajo que él, le gustaba su figura esbelta, sus hermosos ojos azules, y ese pelo liso y muy corto que iluminaba sus rasgos castellanos. Ella era una mujer luchadora, íntegra y con valores muy forjados por grandes enbestidas que le había llevado a endurecer su corazón, y poner una puerta blindada para evitar depredadores emocionales.
Paco, empezó su cortejo, de modo lento pero con seguridad. La esperaba en el garaje cuando venía de montar en bici a eso de las cuatro o cinco de la tarde, en su bici llevaba un bote de desodorante, colonia y un peine, de ese modo tenía un aspecto sospechoso, ya que después de una buena paliza en bici, nadie está impecable, con el pelo engominado y la camisa bien abierta, asomando su pecho escultural. Alli aparecía ella de dar sus clases de Pilates, el se hacía el casual, y siempre le decía algún piropo, que ella no rechazaba, Paco estaba muy bien y parecía serio y a la vez creaba un ambiente romántico aunque un poco cómico. Los encuentros eran puntuales, pero a ella le parecía divertido y siempre que entraba al garaje, esperaba ver a Paco con su bici, ambos niquelados.
Pasaron muchas semanas y ni rastro de Paco, ella miraba a la entrada del garaje, pero nada. 
Después de muchos meses, una tarde que Irene volvía de dar sus clases, allí estaba esperándola, se quedaron mirándose mientras él se acercó y le atizó un beso en todos los morros, Irene se quedó impresionada, él volvió a repetir, y después fué ella. Se metieron juntos en el portal y se despidieron con un hasta luego. 
Irene se ilusionó, le encantaba su romanticismo, le parecía maravilloso que un hombre tan apuesto la esperase para mimarla con su mirada, con su voz, con sus besos. Pero Paco desapareció durante unas semanas no supo nada de él, hasta que Irene con su cabeza bien amueblada espero el momento para pedirle explicaciones y ese momento llegó, esta vez fue ella quien le esperó en el portal, para decirle si quería su número de teléfono siempre que fuera con intenciones de conocerse, pero en ese momento el se sintió acorralado, además coincidió que Conchi, su madre llegaba de la compra y con su mirada fija y sorprendida no aprobó para nada ese encuentro, pasó de largo, no dijo ninguna palabra y cogió el ascensor, mientras ellos hablaban. Paco, acobardado por la situación soltó el peor es que que se podía soltar. Dijo: es que yo voy por libre, Ella a cuadros le dijo, ¿tu?, el policia que vive con mami, el que mira con ojos de cordero degollado cada vez que me ve, el que me besó el otro día, el que me dice esas cosas bonitas. ¿que parte de tu cuerpo va por libre?, creo que te has equivocado le dijo ella. Y de pronto se escuchó un grito impresionante que procedía de arriba, era conchi: ¡Pacooooo!, y Paco subió las escaleras de dos en dos, ni siquiera se despidió, su madre la única mujer que hacía el conejo como a él le gustaba, le llamaba, y a esa voz siempre reaccionaba, pero a él le hacía ilusión jugar como cuando era pequeño y soñar que va por libre.




domingo, 14 de mayo de 2017

ALI



Me gusta la ropa, los zapatos, las camisas, las cazadoras y las chaquetas, todo lo que te puedas poner encima, no es extraño cuando de pequeñas hemos jugado con mariquitinas a las que vestíamos y desvestíamos continuamente para ir al mercado, a dar un paseo o a una fiesta, también se nos podía presentar una boda, una ceremonia como un bautizo, o comunión, o un entierro. Está claro que el saber vestir es un arte, que se aprende como todo con interés y motivación, y se nota cuando a las personas que vemos por la calle no les gusta vestir, no son presumidos y no gozan de dicho arte. Porque la calle es el mejor escaparate, somos objetivos de transeúntes, de zonas de descanso, de pasajeros de coches, de personas que miran desde sus balcones, y el ser observado no es solo cosa de jóvenes, toda persona que te interese aunque sean unos segundos, revuelve tus pupilas por algo, alguna razón de vestuario, peinado, ropa, calzado o sencillamente el movimiento de tus andares.
Es muy divertido quedar hechizado por un modelo, o aterrado por otro, es divertido encontrar imágenes que no te dejan indiferente.
No hay nada superficial en que te guste vestir bien, es muy generoso por parte de quienes lo hacen, la calle se viste de gala, de modernidad, de atrevimiento, de ingenio, de creatividad, de imitación, de color.
¿Cómo comprar en Aliexpress?. Aliexpress, es fiable, pero no es fácil comprar allí si no se sabe manejar la página, las tallas, la fiabilidad, las valoraciones, y hay que tener en cuenta los plazos de reclamación dentro de los días marcados, para que se produzcan las respectivas devoluciones, o reembolsos, si la compra no ha sido un éxito.
En Aliexpress puedes comprar de todo aunque a mí realmente lo que me vuelve loca es la ropa y complementos. La mayor parte de la mercancía que se reparte en las tiendas más habituales de ropa, viene de Fuenlabrada o China town español, es ropa china, pero esto no quiere decir que sea ropa de mala calidad, hay ropa de alta calidad a unos precios increíbles, pero claro necesitas carnet de mayorista, y la labor de filtro entre todo lo que hay es bestial. Es realmente lo que pagas en el comercio habitual, el criterio de selección.
Ahora vamos  con Ali, es curioso saber que modelos de Dolce Gabanna, de Christian Dior, de Roberto Caballi , de Isabel Marant, Elie Saab etc… están en esta página de venta online, por un precio Zara o H&M, con una confección perfecta, y unas telas increíbles. ¿Cómo los conseguimos?, primero ármate de paciencia para buscarlos, aunque yo conozco después de dos años tiendas a las que acudo cuándo estoy buscando una prenda, y ya conozco su fiabilidad y sus valoraciones que son desde luego del 99% o del 100%.
Es lo primero que debéis de mirar la fiabilidad, una tienda que tiene el 100% de fiabilidad no te fallará, además si del artículo que te gusta no han vendido ninguno, es decir no tienen valoraciones, podrás pulsar en la tienda, y ver que valoraciones tienen otros artículos vendidos. Las valoraciones son muy interesantes, ya que las que han comprado de todo el mundo te ponen sus medidas y si les ha quedado bien la talla o no, demasiado pequeña o grande, y además en muchas ocasiones adjuntan una foto del vestido que te ayuda mucho a decidir sobre su compra.
Es importante la talla, tenéis tablas, debéis de mediros porque cada tienda cambia o modifica la talla en 3,4 centímetros, pero después de mi experiencia os puedo decir que una 36/38 europea, equivale a una L, y una 40 europea equivale a una XL. Es importante que si te equivocas sea porque te quede grande, siempre tendrás la posibilidad de arreglarlo y te merecerá la pena.
Consigues modelos que de otra manera serían inalcanzables, en mi caso no es por aparentar, es porque me vuelve loca la ropa, y aunque no me interesan las marcas, lo que puedo conseguir son verdaderas obras de arte, son joyas maravillosas, con las que encuentro verdadera fascinación a la hora de vestirme.

Si alguna vez os adentráis en la aventura de la adquisición de un trapo en Ali, no dudéis que será un placer ayudaros.





miércoles, 10 de mayo de 2017

LOS VAMPIROS SOCIALES



Que vivimos en una selva civilizada, donde al debil se lo papean de diferentes formas, modos. Hay muchas maneras de emplatar a una víctima, de caracter sumiso, quizás debil o indeciso o no quizás todo lo contrario, nadie está protegido contra los vampiros sociales. El chupontero de energía puede ser de cualquier profesión, de cualquier perfíl, pero un enfrentamiento con él, te despelleja durante todo el día, por eso es necesario aprender, tener recursos disuasorios, dar cuatro capotes bien dados, y mandarle a otra cocina, que a pesar de tanto maestro en el universo, el quemar a la gente está de moda, el burned. I´m burned, y entonces te llega el sencillo watsapp de a tomar por culo, A tomar por culo la gente que no me hace feliz, que no intenta empatizar con nadie, que es tóxica, que te chupa la energía, que no se mira nada más que su ombligo, que no busca tu sonrisa si no tu discordia, tu enojo, tu tristeza, tu ansiedad, tu perturbación.
Se empatiza con una buena sonrisa, eso relaja y te permite trabajar con un estado de tensión eficaz y no el que tenemos en occidente, a todos nos chirrían los dientes por la noche, se venden aparatos de ortodoncia para poner entre los dientes, los desgastamos de tanta tensión acumulada, de que el día no nos da para todo lo que queremos, o falsamente necesitamos, nos falta poner un orden de prioridades en los asuntos a resolver, encontrar la calma y lo que no se haga hoy se podrá hacer mañana y si no a tomar por culo.
¿Porqué vivimos en este estado de tensión, de competición, de hiperactividad?, las ciudadanos se movilizan de manera individual, solos o con el perro que es el único ser viviente que los soporta, por eso tanto amor incondicional, y cuando se nos va el animal que suele caducar entre los diez y quince años nos da un parraque. Estamos rodeados de una necesidad ferviente de aceptación, necesitamos la aprobación continua del me gusta de las redes sociales, de que nos sigan, y muchos permiten que su vida sea retransmitida continuamente por los medios o canales de internet. Es verdad que los mayores de cuarenta se resisten a ese ritmo, pero muchos han caído como el resto. Nuestros jóvenes viven en un mundo muy distinto al que nosotros conocimos cuando eramos niños y esto nada tiene que ver con las tardes de juegos en el patio de casa con los vecinos, o como desarrollábamos el tiempo de ocio en nuestros tiempos,
¿Que tipo de mundo es este?, el mundo de las apariencias, por que para elegir una foto de perfil, eliges entre muchas y pones la que crees que es tu mejor cara, para encandilar a gente que realmente es desconocida, atraer cuántos más me gustas mejor, cuántos más amigos mejor, todo ficticeo, Entonces el concepto amistad ya no es el mismo, ahora quizás los poco conocidos, o conocidos de oidas son amigos, y todos caen en el mismo saco. Además se presume de ello, si quieres ser popular, busca cientos de amigos por el facebook o por instagram, otra opción es la soledad, esa que como antes era una opción real, y no la soledad actual, estás rodeados de teclas de ordenador y de cientos de amigos, me gusta, emoticónos de ok, y otras aprobaciones que se disuelven en la nube.
una soledad interior que intentamos solapar con los me gustan.


MALTRATO LABORAL



La constitución defiende los derechos y deberes de los Españoles, pero cuántas veces vemos que la justicia tiene una grave discapacidad para acometer el terrorismo contra los derechos y los deberes, muchas de las arrugas que sostengo no son el resultado de la vejez que a mis casi cincuenta años ya hace sus pinitos, si no que se producen por la frustración de ver que soy injustamente tratada y no pasa nada.
Entre otras injusticias porque no quiero agotar a las personas que se dignen a leerme, es mi estado laboral. Soy funcionaria de carrera, cargo que me ha costado mucho esfuerzo y renunciar a muchos años de diversión plena, mi cabeza estuvo hasta que aprobé pensando en mi asignatura pendiente la oposición, después de once años de lucha por conseguirlo, en el 2008 con tres niños pequeños, lo conseguí, levantándome a las cuatro y cinco de la mañana, mientras mis hijos dormían, yo podía estudiar. Así pues conseguí lo que perseguí con verdaderas ganas. ¿Qué ocurrió? ,estuve en prácticas un año, y en expectativa dos, después me dieron la definitiva en Santoña, embarazada de la cuarta, me dijeron que no era motivo para tener un destino cerca de mi residencia, también acredité la enfermedad del primogénito, una alergia mortal y extrema a los lácteos, que le impide comer fuera de casa y llevar un bolígrafo de adrenalina a todas horas encima, ya que el choque anafiláctico lo puede matar, y al final después de mucho papeleo, personarme en la consejería de educación y dar la paliza, me dejaron quedarme en un destino cerca de mi residencia por medio de lo que se llama una comisión de servicios. Al cabo de dos años me dieron la definitiva en Corrales de Buelna, que está a 10 o15 minutos de Torrelavega, me puse muy contenta y allí fui, pero poco me duró la idea de que allí me iba a jubilar. Un buen día me sacó la directora de clase y me dijo que allí no había sitio para mí, habían restado horas al departamento de educación física y habían solicitado media plaza bilingüe, no le gustaba mi forma de hacer las cosas y me echó, increíble pero así fue.
Volví a casa ese mediodía con uno de los mayores disgustos de mi vida, no entendía esa injusticia, como en tan solo un año y después de sacar una vacante en un centro para que sea cubierto como plaza  definitiva  por un funcionario de carrera, se puede desplazar al funcionario sin más, destruyendo sus expectativas, desguazando sus anhelos, machacando su sentido razonable de la justicia.
Un juguetito de la administración, que iba a ser vapuleado aún más. Cada año a un centro distinto sin posibilidad de cercanía a la vivienda, porque los interinos bilingües ocupan las mejores plazas, sin ningún derecho. Te dejan desnuda profesionalmente, te quitan los puntos para poder optar a una plaza en el siguiente concurso de traslados, ya sé que soy un poco exagerada, pero estoy de leprosa en la Consejería. Te pasan con preferencia los funcionarios recientes, los interinos. Todo tu esfuerzo tirado a la basura, no tienes continuidad en ningún centro, y con casi cincuenta años pierdes seguridad, autoridad, capacidad para realizar proyectos, desconoces cada año la identidad del centro al que te enfrentas, que se gestiona de modo diferente, diferentes compañeros, diferente equipo directivo, diferentes alumnos a los que llevas conociendo un año y con los que quieres hacer muchos proyectos en años venideros.
Tus hijos pequeños pierden los derechos a que su madre esté cerca para ocuparse de ellos, porque así lo he luchado y lo he querido.
Es  muy triste la injusticia, muy triste, y nadie escucha, ningún responsable de mis males me atiende con racionalidad, con humanidad, por eso sigo así, maltratada por un sistema muy injusto. Y aun así trabajo con ilusión y adoro a mis alumnos.